Así se diseñó un clásico.

Mullingar Golf Club posee uno de los mejores campos de golf de Irlanda. El campo fue diseñado por el famoso jugador de golf James Braid siguiendo el método tradicional de la época...

Dice la leyenda que en la primavera de 1935, James Braid viajó desde Escocia a Mullingar tomando el famoso Boat Train desde Glasgow. Llegó al sitio de Mullingar a primera hora de la mañana y después de un pequeño refresco líquido para reponer energías, guinness para ser más exactos, pidió a los miembros del club de golf un machete y un juego de estacas de madera.

Acto seguido y antes los ojos incrédulos de los miembros fundadores, empezó a abrirse camino entre la maleza, el brezo y el espino. Tras cuatro horas de duro trabajo consiguió replantear sobre el terreno y con ayuda de las estacas de madera los ahora famosos 18 hoyos del Mullingar Golf Club. Acabó su tarea indicando el lugar dónde se debería construir la casa club. A continuación entregó la factura a los miembros y sin demora se dirigió a la estación a tomar el tren de retorno a Dublín.


La historia no acaba aquí. Tras meses de trabajo intenso y cuando el campo estaba a punto de inagurarse, los miembros se dieron cuenta que a James Braid se le había olvidado indicarles donde colocar los bunkers. Un telegrama urgente fue mandado a Edimburgo pidiendo al imperturbable escocés que volviese a Mullingar para acabar su diseño. Al día siguiente los miembros recibieron la respuesta de Braid que rezaba “Muy señores míos: les recomiendo que jueguen el campo tal cual durante un mes y donde vean que hay más chuletas, coloquen ahí los bunkers. Sinceramente, James Braid”. Sabio consejo que los miembros siguieron al pie de la letra. El resultado final fue un campo de golf espectacular, con una cadencia de hoyos sin parangón y con unos bunkers letales.

1 comentario:

caius dijo...

Que mala leche, el tío. Lo bueno es que los que vamos 20 metros por golpe más cortos que los demás, no tocamos un bunker de estos ni de coña...
Chema